Crisis de la psicopatología

La psicopatología ha ido desapareciendo progresivamente desde la 2ª guerra mundial, tanto en la teoría cuanto en la práctica clínica de la psiquiatría, tanto en la docencia cuanto en la investigación. Las causas de ello son múltiples y complejas. Podemos señalar algunas:

 

a.- La influencia del neo-positivismo:

Particularmente el positivismo lógico de la Escuela de Viena que pretendió eliminar al sujeto y lo subjetivo como postulados teóricos no constatables y atenerse a los “puros hechos”, eliminando la teoría... “que todo registro o aprehensión de la realidad siempre implica” [Popper, Kuhn, Bunge]. ¡Hoy en día el positivismo ha desaparecido casi totalmente de las ciencias, de la epistemología y de la filosofía! ¡¡Sólo queda remanente en algunos pocos enclaves como el caso paradojal de la psicología y la psiquiatría!! “Resulta (...) notable, que la psicología y la psiquiatría, las más subjetivas de las ciencias, sigan tratando de eliminar al observador”. [van Dusen]

 

b.- El éxito de la biologización de la psiquiatría:

- Indiscutible en el plano terapéutico sintomático. ¡Bienvenido sea! Más problemático -hoy en día- en el curativo y/o preventivo.
- Prometedor en el campo de las neuro-imágenes, para captar y entender las neuroestructuras (y sus funciones) que intervienen en la organización de la conducta, tanto normal cuanto patológica. ¡Pero que no elimina el nivel significativo (simbólico) de organización de la comunicación del sujeto humano con su entorno, se entienda como “mundo” o como “nicho cognitivo”!
¡¡Es en el nivel simbólico donde aparecen las estructuras psicopatológicas y los síntomas. Y el nivel simbólico es el usado necesariamente por el semiólogo para explorar, captar y entender las estructuras significativas del comportamiento -tanto externo (expresivo), cuanto interno (vivencial)- del paciente!!
- Generador de la “esperanza mítica” de descubrir un “gen” (o conjunto) que explique en ultimidad cada tipo de patología psiquiátrica, como su causa eficiente. ¡Desconociendo las exigencias epistemológicas de considerar las “leyes regionales” de organización de cada nivel jerárquico (y ontológico) de la realidad, especialmente en biología!
¡¡Y desconociendo la actual visión de la “causalidad emergente” en todo el campo de la ciencia de la complejidad!!

 

c.- La insuficiencia de los métodos semióticos:

Estos métodos todavía presentan dificultades para la plena y correcta captación y comprensión de las estructuras de significado del comportamiento anómalo y patológico. Esta insuficiencia está referida a dos variables: 1- La corta historia de estas metodologías: el Psicoanálisis, la Hermenéutica y el Cognitivismo. 2- La íntima relación de estas metodologías con el progresivo surgimiento de un “nuevo paradigma” de la realidad, aún en curso, que –a su vez- todavía no ha permitido su integración con los métodos y hallazgos de otros niveles de la vida humana, como en el caso del biológico. La separación, hace un siglo, de los métodos de la "compresión" y de la "explicación", con sus respectivos ámbitos ontológicos diferenciados, y sus correspondientes distintas ciencias, no ha llegado aun a superar las ricas y fecundas controversias que originó a lo largo de todo el siglo XX. [von Wright]. ¡Las aportaciones en las últimas décadas del cognitivismo y de la psicología postrracionalista, y el reciente renacimiento de la fenomenología hermenéutica apuntan a una rica renovación de esta corta historia!
¡¡El desarrollo del nuevo paradigma ontológico y metodológico en ciencia, y dentro de él, el despliegue de la Teoría General de Sistemas, tanto en el campo de la biología [von Bertalanffy; Varela-Maturana; Jonas], cuanto en el campo de la sociología, el derecho y la filosofía [Luhman], permiten hoy comenzar a realizar síntesis muy prometedoras entre los distintos niveles de organización del ser y de la vida humana!!

 

d.- La tecnificación de la vida humana:

Actualmente extendida a todo su ámbito, y dentro de él, a toda la medicina. El problema no es que haya más recursos técnicos para la vida y la medicina. Esto, obviamente, es muy positivo para su mejor realización. El problema es que se ha tecnificado el vivir mismo y el propio quehacer médico. ¡Hoy son los aparatos técnicos los que tienden a organizar la vida humana, convirtiendo al sujeto personal en mero objeto de eficacia instrumental! [Baudrillard] ¡¡En medicina –incluida la psiquiatría- la “anamnesis” tiende a desaparecer o a protocolizarse. El paciente ya no es el dueño de su cuerpo y de su enfermedad. El cuerpo es un mero objeto explorable, sin sujeto, y la enfermedad ya no es un mal-estado del paciente, sino un conglomerado de datos técnicos, meros aspectos objetuales de un cuerpo (organismo cosificado), objeto de la constatación de variables técnicamente predeterminadas!! [Gadamer].